Todo se torna gris, no quedan opciones y no encontramos soluciones, sobran los problemas y empezamos a cuestionarnos, tal vez por algo o quizás por alguien, si a lo mejor fue nuestro error o de alguien más.
Nos bloqueamos, pensamos una cosa y queremos hacer algo diferente, estamos confundidos, atrapados, solos o únicamente equivocados, sí, nos equivocamos al pensar que todo está perdido y que no hay salida.
Siempre habrá soluciones, decisiones por tomar y caminos por explorar, el que se limita se arrepentirá de lo que pudo ser o de las cosas que por miedo o por falta de confianza nunca se atrevió a hacer.
Un rincón de tí.
Las cosas más grandes tienen un comienzo muy pequeño.
miércoles, 9 de julio de 2014
lunes, 7 de julio de 2014
Rayuela.
Y debo decirte que confío plenamente en la casualidad de haberte conocido.
Que nunca intentaré olvidarte, y que si lo hiciera, no lo conseguiría.
Que me encanta mirarte y que te hago mío con sólo verte de lejos.
Que adoro tus lunares y tu pecho me parece en paraíso.
Que no fuiste el amor de mi vida, ni de mis días, ni de mi momento.
Pero que te quise y que te quiero, aunque estemos destinados a no ser.
jueves, 3 de julio de 2014
BE BETTER.
Todos esos malos momentos, todos esos días que preferíamos desaparecer.
Cuando queríamos huir y dejar todo a un lado.
Todos esos días en los que cuando parecía que nada podía ir peor; aparecía la guinda del pastel, la gota que colmó el vaso.
Todos esos días en los que alguien nos falló y también aquellos en los que no pudimos aguantar más y lloramos como nunca.
Todos y cada uno de esos días nos han enseñado.
Gracias a esos horribles e interminables días, somos personas más maduras y más fuertes.
Gracias a todos esos malos momentos, ahora sabemos como afrontar otras situaciones.
Gracias a eso, hemos aprendido a apreciar los detalles más pequeños que nos da la vida y a ser más felices con menos.
En conclusión, a ser mejores personas.
Cuando queríamos huir y dejar todo a un lado.
Todos esos días en los que cuando parecía que nada podía ir peor; aparecía la guinda del pastel, la gota que colmó el vaso.
Todos esos días en los que alguien nos falló y también aquellos en los que no pudimos aguantar más y lloramos como nunca.
Todos y cada uno de esos días nos han enseñado.
Gracias a esos horribles e interminables días, somos personas más maduras y más fuertes.
Gracias a todos esos malos momentos, ahora sabemos como afrontar otras situaciones.
Gracias a eso, hemos aprendido a apreciar los detalles más pequeños que nos da la vida y a ser más felices con menos.
En conclusión, a ser mejores personas.
lunes, 10 de marzo de 2014
carpe diem.
Tirar la toalla nunca es una opción.
La opción válida es ir a por lo bueno y olvidar todo lo malo: los días grises, los meses jodidos, los malos años, las putadas que no nos merecimos, los tropiezos, las caídas...
Así que hay que ir a saco a por lo que merece la pena, a por lo que nos gusta, lo que nos hace felices, lo que queremos, lo bueno.
Ir a por todas y conseguir lo que queremos, cueste lo que cueste porque sólo tenemos esta vida como oportunidad.
Sólo tenemos pasamos por el mundo una vez para vivir lo que queremos vivir, sería muy estúpido perder el tiempo.
La opción válida es ir a por lo bueno y olvidar todo lo malo: los días grises, los meses jodidos, los malos años, las putadas que no nos merecimos, los tropiezos, las caídas...
Así que hay que ir a saco a por lo que merece la pena, a por lo que nos gusta, lo que nos hace felices, lo que queremos, lo bueno.
Ir a por todas y conseguir lo que queremos, cueste lo que cueste porque sólo tenemos esta vida como oportunidad.
Sólo tenemos pasamos por el mundo una vez para vivir lo que queremos vivir, sería muy estúpido perder el tiempo.
domingo, 9 de marzo de 2014
Sunday night reflection.
Suelo ser fuerte durante el día, o a veces lo soy durante la noche o a veces lo soy siempre o, simplemente, a veces no lo soy.
Son rachas.
Mi almohada y mi habitación entera saben de lo que hablo, y nadie más, quizás algunas hojas escritas que andan por ahí aunque sólo son palabras como estas.
No es que lo esté pasando mal, no es que esté sufriendo en silencio.
Soy muy feliz; aprendí a serlo con el tiempo y las caídas en picado.
Pero están los momentos tristes y las noches bohemias.
De esto que me pongo a pensar y a recordar cosas por las que sonrío por haberlas vivido pero que hay días que por razones desconocidas encuentro el lado triste de los recuerdos, como esta noche de domingo.
Una se pone a pensar en lo que vive y vivió, en lo que tuvo y tiene y encuentra diferencias y eso provoca una triste melancolía.
A veces se echa de menos a ratos, y por un momento gustaría volver a vivir ciertas cosas.
"Cualquier tiempo pasado nos parece mejor", o eso dicen.
Lo que sé es que mi presente no lo cambiaría por nada; que las cosas sigan su curso y que pase lo que tenga que pasar.
Por ahora estoy bien así, con mis idas y venidas, con mis noches y mis días.
Son rachas.
Mi almohada y mi habitación entera saben de lo que hablo, y nadie más, quizás algunas hojas escritas que andan por ahí aunque sólo son palabras como estas.
No es que lo esté pasando mal, no es que esté sufriendo en silencio.
Soy muy feliz; aprendí a serlo con el tiempo y las caídas en picado.
Pero están los momentos tristes y las noches bohemias.
De esto que me pongo a pensar y a recordar cosas por las que sonrío por haberlas vivido pero que hay días que por razones desconocidas encuentro el lado triste de los recuerdos, como esta noche de domingo.
Una se pone a pensar en lo que vive y vivió, en lo que tuvo y tiene y encuentra diferencias y eso provoca una triste melancolía.
A veces se echa de menos a ratos, y por un momento gustaría volver a vivir ciertas cosas.
"Cualquier tiempo pasado nos parece mejor", o eso dicen.
Lo que sé es que mi presente no lo cambiaría por nada; que las cosas sigan su curso y que pase lo que tenga que pasar.
Por ahora estoy bien así, con mis idas y venidas, con mis noches y mis días.
domingo, 15 de diciembre de 2013
Liberty walk.
Hay salida, pero está al final del túnel, parece inalcanzable.
Soñar que la alcanzas es como soñar que eres libre.
No preguntéis el por qué incrédulos, ni que la libertad existiera.
Pero es bonito pensar que está y creer en los finales felices.
Imaginar que no estás triste y que lo que está por venir será mejor.
¿Qué nos queda si no?
A veces no hay más opción que engañarnos convenciéndonos a nosotros mismos de que todo irá por buen camino, aunque nuestro corazón sepa que no es verdad.
Aceptar la realidad y subordinarnos a ella; esclavos.
Encadenados a los problemas y al mal fario.
A los días grises, al amor ajeno que ves desde el otro lado de la calle, a la felicidad que observas en el prójimo y que aparenta estar tan lejos.
Soñar que la alcanzas es como soñar que eres libre.
No preguntéis el por qué incrédulos, ni que la libertad existiera.
Pero es bonito pensar que está y creer en los finales felices.
Imaginar que no estás triste y que lo que está por venir será mejor.
¿Qué nos queda si no?
A veces no hay más opción que engañarnos convenciéndonos a nosotros mismos de que todo irá por buen camino, aunque nuestro corazón sepa que no es verdad.
Aceptar la realidad y subordinarnos a ella; esclavos.
Encadenados a los problemas y al mal fario.
A los días grises, al amor ajeno que ves desde el otro lado de la calle, a la felicidad que observas en el prójimo y que aparenta estar tan lejos.
viernes, 22 de noviembre de 2013
Stay strong.
No puedo evitar arrancarme postillas estando así, en este estado emocional pasajero y ya conocido.
Me las quito con nerviosismo aunque duela, mientras pienso en cualquier cosa.
Cosas, cosas, cosas... de mañana o de ayer.
Pensando en lo que nadie sabe que pienso, en el tipo de cosas que nadie que me vea a simple vista, imagina que piense.
En lo impensable y lo sencillo, lo común y lo complejo, las idas y venidas, las huellas...
Quiero salir de este agujero.
Volar y aterrizar allá donde desconozca todas las caras.
Y llevarme conmigo lo que tiene que estar conmigo.
Por ahora aquí sigo, oliendo a otoño, soñando con el invierno.
Concienciada de echarle cojones a lo serio.
Disponible para pasar el tiempo con personas reales, para combatir el frío, los baches, las noches...
Dulce sueño,
o insomnio.
Me las quito con nerviosismo aunque duela, mientras pienso en cualquier cosa.
Cosas, cosas, cosas... de mañana o de ayer.
Pensando en lo que nadie sabe que pienso, en el tipo de cosas que nadie que me vea a simple vista, imagina que piense.
En lo impensable y lo sencillo, lo común y lo complejo, las idas y venidas, las huellas...
Quiero salir de este agujero.
Volar y aterrizar allá donde desconozca todas las caras.
Y llevarme conmigo lo que tiene que estar conmigo.
Por ahora aquí sigo, oliendo a otoño, soñando con el invierno.
Concienciada de echarle cojones a lo serio.
Disponible para pasar el tiempo con personas reales, para combatir el frío, los baches, las noches...
Dulce sueño,
o insomnio.
martes, 16 de julio de 2013
Luna Nueva.
Había roto mis propias reglas.
Me había acercado a los recuerdos, había ido a su encuentro, en vez de rehuirlos.
Me sentía demasiado viva, y eso me asustaba.
Pero la emoción más fuerte que en estos momentos recorría mi cuerpo era el alivio, un alivio que surgía de lo más profundo de mi ser.
A pesar de lo mucho que pugnaba por no pensar en él, sin embargo, tampoco intentaba olvidarle.
De noche, a última hora, cuando el agotamiento por la falta de sueño derribaba mis defensas, me preocupaba el hecho de que todo pareciera estar desvaneciéndose, que mi mente fuera al final un colador incapaz de recordar el tono exacto del color de sus ojos, la sensación de su piel fría o la textura de su voz. No podía pensar en todo esto, pero debía recordarlo.
Me había acercado a los recuerdos, había ido a su encuentro, en vez de rehuirlos.
Me sentía demasiado viva, y eso me asustaba.
Pero la emoción más fuerte que en estos momentos recorría mi cuerpo era el alivio, un alivio que surgía de lo más profundo de mi ser.
A pesar de lo mucho que pugnaba por no pensar en él, sin embargo, tampoco intentaba olvidarle.
De noche, a última hora, cuando el agotamiento por la falta de sueño derribaba mis defensas, me preocupaba el hecho de que todo pareciera estar desvaneciéndose, que mi mente fuera al final un colador incapaz de recordar el tono exacto del color de sus ojos, la sensación de su piel fría o la textura de su voz. No podía pensar en todo esto, pero debía recordarlo.
lunes, 10 de junio de 2013
Lo más mínimo, lo cambia todo.
Hay momentos en la vida que cambian irremediablemente el curso de las cosas.
Cuando decides disparar a alguien, cuando decides quererlo o no quererlo, cuando decides tirar para adelante, cuando decides traicionar, mentir, ocultar o cruzar la línea.
Esa décima de segundo podrá hacer girar todo al lado oscuro o inundarlo de luz, podrá hacer de ti un héroe o un criminal, podrá llevarte al cielo o al infierno, pero ese siempre será un lugar desde el cuál no podrás volver atrás.
Cuando decides disparar a alguien, cuando decides quererlo o no quererlo, cuando decides tirar para adelante, cuando decides traicionar, mentir, ocultar o cruzar la línea.
Esa décima de segundo podrá hacer girar todo al lado oscuro o inundarlo de luz, podrá hacer de ti un héroe o un criminal, podrá llevarte al cielo o al infierno, pero ese siempre será un lugar desde el cuál no podrás volver atrás.
domingo, 9 de junio de 2013
Constant change.
La vida cambia día a día, hoy estás compartiendo almohada con el chico de tus sueños y mañana estás en una habitación de hotel, más sola que la una.
Hoy estás apunto de ser engullido por un tsunami y mañana bailas, y cantas con tus amigos en una boda.
La vida es un cambio constante.
Siempre que algo termina, es porque algo empieza.
Y por eso en la vida real no hay finales felices, o finales tristes.
Sólo existen los nuevos comienzos.
Hoy estás apunto de ser engullido por un tsunami y mañana bailas, y cantas con tus amigos en una boda.
La vida es un cambio constante.
Siempre que algo termina, es porque algo empieza.
Y por eso en la vida real no hay finales felices, o finales tristes.
Sólo existen los nuevos comienzos.
jueves, 23 de mayo de 2013
¿Quién se encarga de equilibrar la cabeza con el corazón?
La estupidez del enamoramiento, muchas veces, nos lleva a sentirnos presos de nuestros propios pensamientos, obligándonos a hacer de cada instante un mar de recuerdos, o, en su defecto, un infierno de dudas.
¿Quién se encarga de equilibrar la cabeza con el corazón?
¿Quién pregunta a la razón si esta preparada o no?
Nosotros somos lo que lo controlamos, pero a veces nos dejamos llevar y después de un tiempo nos damos cuenta de que quizá fue un error permitir a tu cabeza dejarse guiar por los sentimientos.
Ahora no hay vuelta atrás, lo único que tengo claro es que esta agonía diaria me esta llevando a darme cuenta de que realmente me he planteado dejar atrás muchas cosas solo para poder demostrarte lo que siento, que necesito verte, por más que te intento olvidar, los recuerdos me pueden.
Sólo quiero que te des prisa, no me vuelvas dejar con esta duda.
domingo, 28 de abril de 2013
Cambia de actitud.
-¿Tú que vas de chulo no?
+Sí, esa es mi actitud. Yo entre tonteo y tonteo me enciendo un cigarrillo para desconectar. Porque yo las controlo. ¿Sabes? Ellas esperan que yo las elija pero lo que no saben es que luego llegará otra tonta que caerá y ellas pasarán a ser segundas opciones. Sí, esa es mi actitud, y me va bien
-Te irá bien hasta que te enamores. Porque entre tonteo y tonteo llegará el día en que una tonta consiga volverte tonto. Las segundas opciones desaparecerán y ella será tu única elección. También querrás borrarla de tu cabeza porque, como tú dices, te va bien. No lo lograrás, créeme, y entonces ella decidirá si pasas a ser una segunda alternativa o no. Ya no podrás hacer nada y ahí, justo en ese instante, te darás cuenta de que caíste en tu propio juego.
+Sí, esa es mi actitud. Yo entre tonteo y tonteo me enciendo un cigarrillo para desconectar. Porque yo las controlo. ¿Sabes? Ellas esperan que yo las elija pero lo que no saben es que luego llegará otra tonta que caerá y ellas pasarán a ser segundas opciones. Sí, esa es mi actitud, y me va bien
-Te irá bien hasta que te enamores. Porque entre tonteo y tonteo llegará el día en que una tonta consiga volverte tonto. Las segundas opciones desaparecerán y ella será tu única elección. También querrás borrarla de tu cabeza porque, como tú dices, te va bien. No lo lograrás, créeme, y entonces ella decidirá si pasas a ser una segunda alternativa o no. Ya no podrás hacer nada y ahí, justo en ese instante, te darás cuenta de que caíste en tu propio juego.
sábado, 30 de marzo de 2013
El primer y el último amor.
-Una vez, en un parque, me hice una herida yo misma con la inicial del chico que me gustaba.
+¿Eso lo has puesto en el currículum?
-Jajajaja, No, que va, me acabo de acordar. Me levantaba la postilla todos los días para que me dejase cicatriz y, así, no olvidarlo nunca. Juraba que era el amor de mi vida.
+Bueno... ¿Cómo todos los críos no?
-No... Como todo el mundo. El primer amor y el último se sienten igual. Eso, es lo que se tarda en entender.
+Ya... ¿Y cuándo te diste cuenta tú?
-Pues cuando dejé de levantarme la postilla... Llega un día en el que te das cuenta de que en esa pareja sólo quedas tú. Y que lo único que te ata a él es esa herida y que haciéndola sangrar no mantienes vivo su recuerdo, si no el dolor de la pérdida.
+¿Eso lo has puesto en el currículum?
-Jajajaja, No, que va, me acabo de acordar. Me levantaba la postilla todos los días para que me dejase cicatriz y, así, no olvidarlo nunca. Juraba que era el amor de mi vida.
+Bueno... ¿Cómo todos los críos no?
-No... Como todo el mundo. El primer amor y el último se sienten igual. Eso, es lo que se tarda en entender.
+Ya... ¿Y cuándo te diste cuenta tú?
-Pues cuando dejé de levantarme la postilla... Llega un día en el que te das cuenta de que en esa pareja sólo quedas tú. Y que lo único que te ata a él es esa herida y que haciéndola sangrar no mantienes vivo su recuerdo, si no el dolor de la pérdida.
lunes, 18 de marzo de 2013
Ni tú estarás dispuesto a pedir perdón, ni yo a perdonarte.
Siempre pensé que el día que yo hiciera esto, estaría muy lejos, muy lejos de ti.
Que no permitiría que me vieras hundida, como estoy.
¿No lo ves?
¿No ves como intento flotar agarrando un simple tablón de madera del que un día fue el barco de mi vida?
Sí, ya me dirás que todo esto está bien, que tú y yo estamos bien, pero no es así.
Sólo me prestas atención cuando sabes que estas a una milésima de segundo de perderme, y eso me cansa.
No lo sabes, pero es así, me ves como tu seguro, la que siempre estará cuando no tienes un plan mejor, la que espera y espera.
¿Pero sabes qué pasa?
Que aprendí que yo tenía que seguir con mi vida, y esto me ha quedado claro ahora mismo, mientras escribo esto. No voy a seguir esperándote.
Yo pondré en orden mi vida y te darás cuenta de que, en realidad, me echas de menos.
Pero para entonces ya será tarde, ni tú estarás dispuesto a pedir perdón, ni yo a perdonarte.
Que no permitiría que me vieras hundida, como estoy.
¿No lo ves?
¿No ves como intento flotar agarrando un simple tablón de madera del que un día fue el barco de mi vida?
Sí, ya me dirás que todo esto está bien, que tú y yo estamos bien, pero no es así.
Sólo me prestas atención cuando sabes que estas a una milésima de segundo de perderme, y eso me cansa.
No lo sabes, pero es así, me ves como tu seguro, la que siempre estará cuando no tienes un plan mejor, la que espera y espera.
¿Pero sabes qué pasa?
Que aprendí que yo tenía que seguir con mi vida, y esto me ha quedado claro ahora mismo, mientras escribo esto. No voy a seguir esperándote.
Yo pondré en orden mi vida y te darás cuenta de que, en realidad, me echas de menos.
Pero para entonces ya será tarde, ni tú estarás dispuesto a pedir perdón, ni yo a perdonarte.
domingo, 3 de marzo de 2013
Así soy.
Se que soy cabezota e impaciente, que las cosas las quiero aquí y ahora, pero también soy la primera en tener paciencia con los demás, perdonar, perdonar y volver a perdonar.
Prefiero escuchar y no preguntar, no expreso mis sentimientos sin más, y cuando lo hago, soy brutal, pese a sentirme incomprendida a veces.
Odio que me tomen por tonta.
Soy borde y lo sé, pero en el fondo cariñosa.
Conozco a bastante gente, pero los de verdad se cuentan con la palma de la mano.
Me cuesta muchísimo pedir perdón, pero perdono enseguida.
Lo que más odio es perder el tiempo.
Vivo cada segundo y no me arrepiento de mis acciones.
Soy sensible, me pueden hacer daño a la mínima, pero lo callo, a sufrir en silencio no me gana nadie.
No suelo llorar, no me sale, pero cuando lo hago, es porque he explotado, eso si, nunca en público.
No juzgo a nadie por la apariencia y puede que te haga reir.
Odio que se me duerma el pie, madrugar o que me despierten.
Me encanta reír hasta quedarme sin aire, adoro escuchar a las personas y que se sientan comprendidas.
Me rindo al chocolate y a las gomitas.
Puedo ser la persona mas tímida y a la vez la mas impulsiva.
La música me gusta, toda, siempre que exprese algo, una canción para cada momento.
Me iría ahora mismo de aquí, viviría en tierra americana.
Soy un poco celosa.
Me encanta dormir, pero se aguantar despierta mucho tiempo.
Prefiero escuchar y no preguntar, no expreso mis sentimientos sin más, y cuando lo hago, soy brutal, pese a sentirme incomprendida a veces.
Odio que me tomen por tonta.
Soy borde y lo sé, pero en el fondo cariñosa.
Conozco a bastante gente, pero los de verdad se cuentan con la palma de la mano.
Me cuesta muchísimo pedir perdón, pero perdono enseguida.
Lo que más odio es perder el tiempo.
Vivo cada segundo y no me arrepiento de mis acciones.
Soy sensible, me pueden hacer daño a la mínima, pero lo callo, a sufrir en silencio no me gana nadie.
No suelo llorar, no me sale, pero cuando lo hago, es porque he explotado, eso si, nunca en público.
No juzgo a nadie por la apariencia y puede que te haga reir.
Odio que se me duerma el pie, madrugar o que me despierten.
Me encanta reír hasta quedarme sin aire, adoro escuchar a las personas y que se sientan comprendidas.
Me rindo al chocolate y a las gomitas.
Puedo ser la persona mas tímida y a la vez la mas impulsiva.
La música me gusta, toda, siempre que exprese algo, una canción para cada momento.
Me iría ahora mismo de aquí, viviría en tierra americana.
Soy un poco celosa.
Me encanta dormir, pero se aguantar despierta mucho tiempo.
lunes, 18 de febrero de 2013
No importa el qué dirán.
Cuando verdaderamente te das cuenta de lo que perdiste, miras atrás y recapacitas, te lamentas, lo vuelves a hacer y te odias, hoy en día sigo mi camino y no me arrepiento de nada, porque si de locura se vive yo vivo de ellas, y me importa poco el que dirán, porque muchas veces la gente no se da cuenta lo que verdaderamente le hace feliz, a mi me hace feliz estar a lado de los que me quieren y no me importa hacer payasadas con el único fin de ser feliz.
Todavía queda un largo camino de vida, cada segundo de ella se disfruta, porque vida solo hay una y sabes que cada cosa en su momento, cada risa en su lugar y sobre todo, dejarte llevar, porque ten muy claro que nadie lo va a hacer por ti, porque cuando menos te lo esperas ese nadie ya no esta contigo y habrá otros nadies que te ayuden a hacerlo.
Escrito por mi mejor amiga: GEMA CASTRO.
sábado, 16 de febrero de 2013
En un sólo instante, todo se puede derrumbar.
Me ilusionas, me dices que te importo, que me quieres, que quieres que empecemos algo juntos.
No sabes muy bien el que, pero me necesitas.
Acepto, me modero porque no quiero que las cosas vayan demasiado rápido y me ilusione más de la cuenta.
Me haces reír, me cuidas, me sorprendes a cada instante, me llevas al cielo solo con una palabra, me devuelves a la Tierra, me regalas un te quiero, después otro, otro más, y así, infinitos.
Después dices que un te quiero se queda corto, y me robas un beso, por alguna extraña razón quiero que me lo devuelvas, y quiero que me sigas robando esos besos que saben tan bien.
Quien sabe, a lo mejor me estoy enamorando.
Y de repente, un día, me dices que todo ha cambiado, que ya no sientes lo mismo, que te importo tanto tanto que crees que lo mejor para los dos es dejarlo.
Y ahí me dejas, plantada, con una deuda de infinitos besos, con una lágrima deslizándose por mi mejilla, recorriendo cada poro de mi piel.
Increíble, así de fácil acaba la historia de dos enamorados que dices que teníamos.
No sabes muy bien el que, pero me necesitas.
Acepto, me modero porque no quiero que las cosas vayan demasiado rápido y me ilusione más de la cuenta.
Me haces reír, me cuidas, me sorprendes a cada instante, me llevas al cielo solo con una palabra, me devuelves a la Tierra, me regalas un te quiero, después otro, otro más, y así, infinitos.
Después dices que un te quiero se queda corto, y me robas un beso, por alguna extraña razón quiero que me lo devuelvas, y quiero que me sigas robando esos besos que saben tan bien.
Quien sabe, a lo mejor me estoy enamorando.
Y de repente, un día, me dices que todo ha cambiado, que ya no sientes lo mismo, que te importo tanto tanto que crees que lo mejor para los dos es dejarlo.
Y ahí me dejas, plantada, con una deuda de infinitos besos, con una lágrima deslizándose por mi mejilla, recorriendo cada poro de mi piel.
Increíble, así de fácil acaba la historia de dos enamorados que dices que teníamos.
lunes, 4 de febrero de 2013
Y sobre todo sonrío.
Tengo siete millones novecientos treinta y tres mil doscientos veintidós defectos.
Ocho caras diferentes
Mil cambios de humor diarios.
Ciento setenta y tres centímetros de altura.
Un millón de cicatrices.
Una mala ostia que lo flipas.
Cuatro amigos de verdad y una sonrisa de oreja a oreja, provocada por ti.
miércoles, 16 de enero de 2013
No soy una más.
Mírame, piensa si soy la chica que buscas, pero no juegues conmigo, no me hagas tener dudas sobre ti, no me hagas esperar, porque soy impaciente.
No me trates como a todas, porque la gente así no me gusta, no soy igual que todas.
No me utilices como pasatiempo porque me acabare dando cuenta.
No juegues conmigo porque nunca seras perdonado.
No me trates como a todas, porque la gente así no me gusta, no soy igual que todas.
No me utilices como pasatiempo porque me acabare dando cuenta.
No juegues conmigo porque nunca seras perdonado.
sábado, 12 de enero de 2013
Always happy.
Echaba de menos esas ganas de comerme el mundo.
Esas ganas de disfrutar de las cosas pequeñas, el arreglarme, maquillarme y sentirme bien conmigo misma.
Esa sonrisa que no puedo quitarme de la cara, las carcajadas, estar con la gente que merece la pena, valorarlas y disfrutar con ellas, no mirar el futuro y solo importarme como estamos ahora, pasar de la gente que no merece la pena, y ser feliz con las personas que me rodean.
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