domingo, 9 de marzo de 2014

Sunday night reflection.

Suelo ser fuerte durante el día, o a veces lo soy durante la noche o a veces lo soy siempre o, simplemente, a veces no lo soy.
Son rachas.
Mi almohada y mi habitación entera saben de lo que hablo, y nadie más, quizás algunas hojas escritas que andan por ahí aunque sólo son palabras como estas.
No es que lo esté pasando mal, no es que esté sufriendo en silencio.
Soy muy feliz; aprendí a serlo con el tiempo y las caídas en picado.
Pero están los momentos tristes y las noches bohemias.
De esto que me pongo a pensar y a recordar cosas por las que sonrío por haberlas vivido pero que hay días que por razones desconocidas encuentro el lado triste de los recuerdos, como esta noche de domingo.
Una se pone a pensar en lo que vive y vivió, en lo que tuvo y tiene y encuentra diferencias y eso provoca una triste melancolía.
A veces se echa de menos a ratos, y por un momento gustaría volver a vivir ciertas cosas.
"Cualquier tiempo pasado nos parece mejor", o eso dicen.
Lo que sé es que mi presente no lo cambiaría por nada; que las cosas sigan su curso y que pase lo que tenga que pasar.
Por ahora estoy bien así, con mis idas y venidas, con mis noches y mis días.

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