Nada es como antes, ni si quiera tenemos el valor de volver a hablarnos, es como si fueras un desconocido. Como si nada hubiera pasado, cosas que ya ni tienen sentido.
Sigues destacando, te sigo viendo por encima de los demás, sigo notando tu colonia cuando pasas por mi lado.
Aunque siga muriéndome de rabia de que ella reciba todo lo que a mí me pertenece, a pesar de que todo lo bonito se borró, de que ya ni nos acordamos de lo bien que lo pasábamos...
Sigues estando en mis pensamientos, te veo a diario y ni siquiera me atrevo a mirarte a los ojos.
Las ganas de dejar de mentir, de poder acercarme a ti, mirarte a la cara y tener los cojones de decirte que ya no puedo seguir sin ti, que te sigo necesitando, como antes, o incluso más, me pueden.
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