Lágrimas, cosquilleo, sonrisa tonta...
Cuando noté todo eso me dije a mi misma "enhorabuena, estas enamorada".
Y sólo quería verlo, me daba igual dónde, como o cuando.
Yo sólo necesitaba que estubiera cerca, necesitaba decirle que esto que sentía no era normal, que no sabía si podía pensar que estaba loca, o quizás era mi cabeza.
Necesitaba decirle que este efecto me producía tener muchísimas ganas de verle, de estar a su lado, de besarle.. Pero, lo peor fue, que nunca llegué a decirselo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario