Murió mi paciencia y ahora estoy despierta y no me quedan ganas para verte más.
He estado ciega demasiado tiempo, y ahora estoy cansada de seguirte el juego.
Me siento fuerte para dibujarme un nuevo amanecer.
Ya no estoy rota de dolor y rabia y al mirar tu cara ya no siento nada.
Ya no soy la tonta que te perdonaba una y otra vez.
No dejas nada entre tú y yo.
Todo acabó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario