martes, 31 de mayo de 2011

tequiero.

- Pero seguiremos siendo amigos, ¿no?
+ Claro que sí.
- ¿Me lo prometes?
+ Por supuesto.
Y ahora, me doy cuenta que las promesas son solo palabras, ya que nunca más he vuelto a oír su voz...

No hay comentarios:

Publicar un comentario